jueves, 28 de mayo de 2009

Sexo de reconciliación

Pues estaba a punto de quedarme sin pareja en Europa. Así es, él mequetrefe este me hizo una tontera por Facebook , yo, hice todo un drama por mns por celular.

Finalmente después de colgarle el teléfono y llamarlo imbécil unas doscientas cincuenta mil trescientas dos veces decidimos no cancelar nuestro viaje a un castillo. Que ya habíamos planeado desde hacía un mes.

Como todavía no hacíamos reservaciones decidí intentar con el couchsurfing. Claro los hombres piensan que viajar se limita a tomar el tren, avión, carro y dirigirse a otro lugar.

Resultado material: una habitación con un colchón matrimonial recargado en la pared, computadora (como que era la “lasa de cómputo”) con internet, las llaves de la casa, el código de acceso al edificio y tener que sacarle plática al dueño del departamento con apariencia feakosa.

Aun así el sexo de reconciliación fue el mejor de toda nuestra relación. También hay que admitir que factores como:
Pasar una hora tratando de leer el mapa de una ciudad que se cruza en 20 min a pie
Discutir: Estamos en este puente,
-no, estamos en este
- que estamos aquí
- no, estamos allá.
Pararse cada 5 segundos a tomar fotos
Abrir una botella de cidra, hacer todo un mugrero en la duela y tratar de dejar el espacio como si nada.
Darse cuenta de que se ahorraron 150E de hotel

Ayudaron mucho a la reconciliación.

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