Pues existen cuestiones muy simples:
Nosotras podemos sentir más libertad. Así es, ninguno de esos pequeños osará decirte: haces mucho ruido en la cama o gimes tanto que me desconcentras.
Sentimos que verdaderamente somos maestras. Así es, nada de jueguitos y disfracitos, no hay nada como vivirlo!
Ellos siempre se sorprenden y también sienten “que aprenden”. Traducción somos nosotras quienes los hacemos sentir hombres.
Podemos reír sin parar de sus tonterías. Así es, siempre llega un momento en que ellos “cometerán algún error” al tratar de satisfacer todas esas expectativas que ellos tienen en su tierna mente.
Ellos siempre estarán felices de ser utilizados.
Siempre tienen ideas nuevas, frescas y proposiciones interesantes.
A menos que se hayan liado con el más flojo de los chicos, siempre tendrán variedad en cama, imposible aburrirse.
Nunca te dejan salir de la cama.
Llega un momento en el que piensas: wow… cuándo fue la última vez que dije: no puedo más.
Solo bastan las frases mágicas, que nunca son verdad, “estoy cansada”, “me duele la cabeza, el piecito, el dedito, el hombro” y empezaran a practicar todos los rituales conocidos para ponernos de humor. Cabe mencionar que el sexo es el mejor antihistamínico.
Uno dice brinca y ellos rompen el techo.
Eso sí, entre más besitos haya más cariñositos se vuelven y jamás sienten que “los estamos sofocando”.
Nos da seguridad, cualquiera de nosotras es mejor que sus exnoviecitas. Jamás tendremos la curiosidad de conocerlas, para qué, si siempre seremos más mejores que ellas.
jueves, 15 de enero de 2009
sábado, 3 de enero de 2009
Los freaks persiguen regias...
Pues saliendo del concierto de año nuevo en la Ópera para reunirme con unos amigos, me encuentro parada esperando el metro (¿notan la diferencia? Tipo de que en mty nunca uso el metro porque tengo un carro) y voy sintiendo la mirada de un tipo que estaba enfrente. Lo primero que pensé, fue “ash es un freak, seguramente ahorita se va a cruzar de mi lado porque ya sentí la miradita”.
Para no sentirme acosada, me volteo a otro lado y unos segundos después escucho una voz…
Freak: de qué lado voy para x estación
Moi: pues no sé
El tipo me jala hacia un mapa.
Freak: en dónde estamos
Moi: pues aquí, y para ir a donde quieres es del otro lado.
F: segura?
M: sí, estoy segura.
F: Y cómo sabes,
En ese momento me di cuenta que el tipo SE HABÍA SALTADO las vías del metro y empiezo a acercarme al botón rojo “en caso que alguien caiga a las vías apachúrrele aquí”.
M: pues aquí vamos a la otra dirección, bla,bla,bla.
F: Bueno porque tengo poco tiempo para ir al otro lado.
Total que el muy freaky se cruza otra vez, le pregunta a otra persona si está del lado correcto para ir a X y luego me grita: Muchas gracias señorita.
Yo sé que no hay que generalizar, pero con esas experiencias quién quiere hablarle a los franceses.
Para no sentirme acosada, me volteo a otro lado y unos segundos después escucho una voz…
Freak: de qué lado voy para x estación
Moi: pues no sé
El tipo me jala hacia un mapa.
Freak: en dónde estamos
Moi: pues aquí, y para ir a donde quieres es del otro lado.
F: segura?
M: sí, estoy segura.
F: Y cómo sabes,
En ese momento me di cuenta que el tipo SE HABÍA SALTADO las vías del metro y empiezo a acercarme al botón rojo “en caso que alguien caiga a las vías apachúrrele aquí”.
M: pues aquí vamos a la otra dirección, bla,bla,bla.
F: Bueno porque tengo poco tiempo para ir al otro lado.
Total que el muy freaky se cruza otra vez, le pregunta a otra persona si está del lado correcto para ir a X y luego me grita: Muchas gracias señorita.
Yo sé que no hay que generalizar, pero con esas experiencias quién quiere hablarle a los franceses.
Como dice la canción de Marilyn Monroe…
Primero que nada una disculpa por dejar este blog abandonado, pero espero que las próximas aventuras que tomaran lugar de ahora en adelante en la Francia surrealista sean igual de placenteras que donde tierras regias.
Pues un primero de enero sin brazos de hombre en los cuales refugiarme decidí gastar mi tarde viendo tele. Oh, sorpresa! Un documental sobre la Monroe. Qué mujer mejor que ella para dar la descripción exacta de los franceses:
“los franceses son románticos, te dirán bellas palabras al oído, se pelearían por tí pero no hay nada mejor que un hombre que pueda regalarte joyas”
Por supuesto! Siempre nos llega un edad en donde nos empieza a importar más el dinero! Todo mundo sabe que después de casarte lo último en lo que piensas o gastas, para el caso es lo mismo, es en ropa. Hablando en serio, cuando una se encuentra “en la capital de la moda, la cocina, la cultura y los precios altos” lo último que necesitas es tener un novio guapo francés y mesero (en general los chicos a los que estamos acostubradas, como hijos de tal o cual dueño de empresas y con estudios, son bien estirados, igual que uno de los “herederos de cervecería”).
A continuación las etapas de aceptación de la miserabilidad (y en todos los aspectos) de una chica regia en Francia:
Descripción de la primera, la afectivo: Vienes pensando que como vas a estar en Europa pues vas a estar rodeada de chicos güeros, ojos de color, bien vestidos, con el cabello al aire mientras manejan su moto y que siempre te estarán esperando en el restaurante con una copa de vino en la mano.
La sorpresa: Jamás! Y cómo lo descubres de la peor manera, por ejemplo, en el antro se ponen borrachos muy rápido y creen que “todos están igual de entrados en cerveza como él” y pueden llegar con cualquier chava y besarla. Para nada! ¿Quién se creen que son? PUES FRANCESES. 2do ejemplo, vas un domingo caminando por Campos Elíseos y se te acercan a sacarte plática muy amenamente y tú muy ingenua crees que has encontrado a un hombre considerado e interesado en una conversación sincera y placentera, jamás!, todo tiene un límite para los FRANCESES pues una vez que aceptas ir a tomar algo, ellos en su mente lo traducen como “bar=cama”.
Etapa 2, la económica: Primero piensas que todo es caro “un croissant 18 pesos (1E)!!! Están locos”, “un café expreso diminuto y un panecito con chocolate 80 pesos (4.5), mejor me vuelvo anoréxica que al cabo está de moda ¿no?”. Luego te acostumbras y mides todo en croissants, sí, así es, el tipo de cambio se convierte en panes. Entrada a X museo, 8 crossants, claro que vale la pena ir al museo por el precio de 8 panes! Luego terminas extrañando el café americano y te refugias en el Starbucks, que sabes estará lleno de extranjeros con la misma sensación de conversión en panes, y terminas pagando como 160 pesos por un café y un muffin …pero qué importa! En tu mente son 9 croissants! Claro que vale la pena, es un Starbucks en Paris weyyyyyyy!
La sorpresa: llega un punto en que te das cuenta que tienes que pararle a tu idílica idea de la tasa de cambio de panes… pues si tuvieras un novio con tendencias latinas, o sea, que pagara la cuenta no tendrías que recurrir a esas ideas surrealistas. Pero desgraciadamente hay muchos franceses que no tienen ese tipo de consideraciones, digo los que están acostumbrados a pagar cafés por 3.5E son ellos no nosotras!!!! Salir con una regia no tiene precio!
Etapa 3, la anímica: Empiezas por levantarte temprano y estás al pendiente los horarios de tren, quieres ser la primera en todas partes, quieres en los mejores restaurantes, comprarte algo en Chanel y un bolso LV. Luego llega el invierno en octubre (menos de 15C es invierno para una regia, claro!) y empiezas a creer que poniéndote un sweater de más la haces, jamás! El frío te entra por todas partes y empiezas a extrañar las montañas y a los hombres mexicanos que siempre te ofrecías su saco.
La sorpresa: Sales con un FRANCES por la noche y te quejas del frío, y antes de que al tipo se ocurra abrazarte, te responde: ay pues si quieres entramos a que tomes un café. Claro está que quien tiene que pagar 3 croissants por 40ml de líquido espeso eres tú. Y para colmo te dice: pues en la barra para que no nos tardemos tanto. Perdoun? Yo, tomarme un café parada en la barra para gastar menos dinero? Jamás!
Mi consejo: Conseguirse pareja europea es bueno, sobre todo si es alemán y tiene dinero, pero un FRANCES es sólo para la foto y el souvenir.
Pues un primero de enero sin brazos de hombre en los cuales refugiarme decidí gastar mi tarde viendo tele. Oh, sorpresa! Un documental sobre la Monroe. Qué mujer mejor que ella para dar la descripción exacta de los franceses:
“los franceses son románticos, te dirán bellas palabras al oído, se pelearían por tí pero no hay nada mejor que un hombre que pueda regalarte joyas”
Por supuesto! Siempre nos llega un edad en donde nos empieza a importar más el dinero! Todo mundo sabe que después de casarte lo último en lo que piensas o gastas, para el caso es lo mismo, es en ropa. Hablando en serio, cuando una se encuentra “en la capital de la moda, la cocina, la cultura y los precios altos” lo último que necesitas es tener un novio guapo francés y mesero (en general los chicos a los que estamos acostubradas, como hijos de tal o cual dueño de empresas y con estudios, son bien estirados, igual que uno de los “herederos de cervecería”).
A continuación las etapas de aceptación de la miserabilidad (y en todos los aspectos) de una chica regia en Francia:
Descripción de la primera, la afectivo: Vienes pensando que como vas a estar en Europa pues vas a estar rodeada de chicos güeros, ojos de color, bien vestidos, con el cabello al aire mientras manejan su moto y que siempre te estarán esperando en el restaurante con una copa de vino en la mano.
La sorpresa: Jamás! Y cómo lo descubres de la peor manera, por ejemplo, en el antro se ponen borrachos muy rápido y creen que “todos están igual de entrados en cerveza como él” y pueden llegar con cualquier chava y besarla. Para nada! ¿Quién se creen que son? PUES FRANCESES. 2do ejemplo, vas un domingo caminando por Campos Elíseos y se te acercan a sacarte plática muy amenamente y tú muy ingenua crees que has encontrado a un hombre considerado e interesado en una conversación sincera y placentera, jamás!, todo tiene un límite para los FRANCESES pues una vez que aceptas ir a tomar algo, ellos en su mente lo traducen como “bar=cama”.
Etapa 2, la económica: Primero piensas que todo es caro “un croissant 18 pesos (1E)!!! Están locos”, “un café expreso diminuto y un panecito con chocolate 80 pesos (4.5), mejor me vuelvo anoréxica que al cabo está de moda ¿no?”. Luego te acostumbras y mides todo en croissants, sí, así es, el tipo de cambio se convierte en panes. Entrada a X museo, 8 crossants, claro que vale la pena ir al museo por el precio de 8 panes! Luego terminas extrañando el café americano y te refugias en el Starbucks, que sabes estará lleno de extranjeros con la misma sensación de conversión en panes, y terminas pagando como 160 pesos por un café y un muffin …pero qué importa! En tu mente son 9 croissants! Claro que vale la pena, es un Starbucks en Paris weyyyyyyy!
La sorpresa: llega un punto en que te das cuenta que tienes que pararle a tu idílica idea de la tasa de cambio de panes… pues si tuvieras un novio con tendencias latinas, o sea, que pagara la cuenta no tendrías que recurrir a esas ideas surrealistas. Pero desgraciadamente hay muchos franceses que no tienen ese tipo de consideraciones, digo los que están acostumbrados a pagar cafés por 3.5E son ellos no nosotras!!!! Salir con una regia no tiene precio!
Etapa 3, la anímica: Empiezas por levantarte temprano y estás al pendiente los horarios de tren, quieres ser la primera en todas partes, quieres en los mejores restaurantes, comprarte algo en Chanel y un bolso LV. Luego llega el invierno en octubre (menos de 15C es invierno para una regia, claro!) y empiezas a creer que poniéndote un sweater de más la haces, jamás! El frío te entra por todas partes y empiezas a extrañar las montañas y a los hombres mexicanos que siempre te ofrecías su saco.
La sorpresa: Sales con un FRANCES por la noche y te quejas del frío, y antes de que al tipo se ocurra abrazarte, te responde: ay pues si quieres entramos a que tomes un café. Claro está que quien tiene que pagar 3 croissants por 40ml de líquido espeso eres tú. Y para colmo te dice: pues en la barra para que no nos tardemos tanto. Perdoun? Yo, tomarme un café parada en la barra para gastar menos dinero? Jamás!
Mi consejo: Conseguirse pareja europea es bueno, sobre todo si es alemán y tiene dinero, pero un FRANCES es sólo para la foto y el souvenir.
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