jueves, 19 de junio de 2008

Con éste no me caso

Pues después de varias platicadas con mis exsuegras y mamás de amigos he recopilado algunos momentos traumáticos en la vida de una mujer en los que ésta les ha gritado: CUIDADO PORQUE ESTE TIPO ES UN REVERENDO BUENO PARA NADA.

Creo que sobra decir que algunas de ellas están divorciadas o "felizmente mantenidas". Digo cada quien sabe qué onda con sus decisiones.

Me viene ahora a la mente una canción que aprendí de niña, cualquier relación con la realidad es ficción, decía algo así: Te casaste, te casaste, te decía tu mamá no te fueras a casar con ese peladorufián porque te iría mal y sí te fue muy mal... por las noches te maltrata, te golpea y ni las narices puedes asomar... tu madre le decía pelado-borracho-cruel, pelado-borracho-infiel, tú tienes la culpa no le hiciste caso a tu mamá.

Aquí pues los traumas.

1 Que él prepara el tan añorado día de campo y lleve cocas y huevos duros "de lonche".

Comentario personal: qué persona en su sano estómago califica huevo duro y coca como alimento digno en un día de campo. ¡Dónde está el romanticismo! ¡El detalle de perdido!

Verdicto: indigerible.


2 Que el susodicho quede en llamarte los domingos para ir a comer... pasen las horas y a la media noche tú toda preocupada le marques al celular y te diga que se quedo dormido en casa de su amigo jugando nintendo (por nintendo entiéndase wii, playstation, xbox etc.).

Cp: ouch....! una y espero no seguir contándoselas.

V: si te importa tanto el tipo pues vete comprando un nintendo, de preferencia uno que sea de tennis para que este embobado con el bouncing de las tenistas. (Digo es mejor una monita computarizada a que estén coqueteando en Hooters).


3 Que siempre te lleve flores de plástico.

Cp: esas son las que dejo en la tumba de mis abuelitos (que en paz descansen).

V: si no tiene para unas de verdad que se las corte al vecino o mejor te compre un chocolatito des vez en cuando.


4 Que te diga ahorita vamos a comer/café/cenar/hacer "x" cosa y te haga esperar más de una hora porque está viendo el futbol.

Cp: eso pasa...pero no dejen que sea todos los fines de semana.

V: el muchacho no sabe priorizar.


5 Que se la pase insultando a cualquier miembro de tu familia.

Cp: Imperdonable.

V: tienen que dejarlo ya!


6 Que aún no se gradúe ni tenga trabajo y te ande proponiendo matrimonio en una fiesta llena de invitados suyos... o sea ningún amigo de la novia y para colmo de alcohol que no te gusta...

Cp: se esperaría una piedra grande.

V: pobre hombre... no hay que apresurarse si no se tiene más que amor para ofrecer.

martes, 10 de junio de 2008

Mil y un intentos para intimar

Mi novio nada más no quiere intimar. Al menos ese es el mensaje que recibo de su comportamiento. Ya he hecho de todo un poco, y el resultado es el mismo, cada día que pasa siento que me voy acercando un poco más a la virginidad reciclada.

Desde mi última relación, que fue hace más de 7 meses, me la paso soñando con mi novio. Qué posiciones le gustaran, qué tipo de prejugueteo sera de su agrado, le gustará que lo aten, el latex líquido, hacerme el brasileno o no y así...Hasta que mis pensamientos se convierten en llanas fantasias en donde termino sola en una habitación autocomplaciendome. (Disculpen si esta lectura se les hace sexosa, pero ¿a caso nunca han pasado por esto alguna vez?).

Total les compartiré todo lo que he intentado. Igual se les hace que no he hecho lo correcto, pero es que mi hombre es tan diferente a todos (yeah! right!).

1. Comprar una velita aromática para encedenrla en su habitación (menos directa no se puede ser)y se encienda el romance.
Resultado: Encendimos la vela minutos antes de irnos. Días después me llama para decir que esa vela es maravillosa porque la enciende cuando no puede dormir.
Comentario: O sea, si los aromas agradables le dan sueño, ¿debo llegar oliendo a zapato usado para que haya acción?

2. Pasar la noche en su casa.
R: Las horas pasaron hasta que me quede dormida (bueno, él también). En algún momento de la madrugada se despertó inquieto y no hizo más que besarme y meter la mano bajo la camiseta.
C: Estaba tan dormida que si algo más hubiera pasado igual y ni me daba cuenta.

3. Pedir vilmente que me toque.
R: Termine semidesnuda y solo conseguí que me dijera cuánto le gusta mi traserito.
C: No es la primera vez que escucho eso.

4. Cocinar deliciosamente (Y miren que lo hago bien).
R: Me dijo que le gustó mucho mi comida.
C: A la próxima le haré entender con mimos y presentaciones explícitas de ppt que el postre soy yo.

5. Fajar!!!!!!!!!!!!!!!
R: Terminar con la ropa puesta.
C: Ese hombre puede alimentar al planeta.

6. Tratarlo con extremo cariño, ya saben palabritas bonitas, mimos, movimientos de pantera al acecho.
R: Muchos besos.
C: Empiezo a creer que es vírgen.

7. Sacar al tema que tu "amiga" está teniendo difilcutades para intimar con su pareja.
R: Que te diga que tienes una amiga muy chismosa.
C: Creo que no entiende indirectas.

8. Hablar de acticonceptivos.
R: "Pues los hombres usan condón no? y ya si la mujer quiere pastillas que las tome".
C: Cada día que pasa este hombre se me va haciendo de pensamiento muy cuadrado.

9. Saber que es alergico a la penicilina y decir "Oye amor, si tomo penicilina y tenemos sexo sin proteccion te pasará algo".
R: Me contestó "No se, que buena pregunta, nunca lo había pensado".
C: Trágame tierra.

10. De plano preguntarle si algún día tendremos sexo.
R: Contesto: "Claro que sí, la próxima semana, de hecho la vez que fajamos quería, pero como estabas muy penosa cuando te quite la blusa, pense que si eso te daba pena pues más pena te iba a dar si te veía desnuda".
C: O sea... para intimar no tiene que verme. Y pena no tenía, solo quería un comienzo decente.

lunes, 9 de junio de 2008

Mi cyber platónico

Pues les cuento que hace varios años conocí a un chico muy interesante en el chat de yahoo (quién no). Nos mandabamos mails constantemente. Él estudiaba en Estados Unidos y yo aquí en Regiolandia. La verdad "no era mi tipo", pero definitivamente sí era una persona a quien valía la pena escribirle.

Este chico, Petro, era parte del equipo de natación y llego, si mi memoria no me falla, a estar en el lugar 20 a nivel estatal. Tiene doble nacionalidad, estudió en el Tec de Monterrey campus ..., ha viajado por el mundo, es caballeroso, tiene una voz super agradable, tiene su propio negocio, en pocas palabras es el novio que toda madre quiere. Pero simple y sencillamente no es mi tipo.

Retomando mi historia, nunca nos conocimos, en algún momento intercambiamos fotos y eso fue todo. Cuando el entró a la carrera dejamos de escribirnos seguido y rara vez nos topabamos en el messenger del yahoo. De hecho hubo años en que solo conversamos una o dos veces, pero nunca olvidamos nuestras conversaciones. Todo era como si hubiesemos sido amigos siempre. En los últimos 3 años no supe nada de él, un día intenté escribirle pero ya no utilizaba la cuenta de yahoo. PERO, gracias a facebook, lo encontré.

Le mandé un mensaje preguntando qué había sido de él y le deje mi celular. Claro que después de unos días me llamó. Conversamos unos 10 minutos y él quedo de venir a Monterrey, hasta hicimos una apuesta de futbol.... la cual perdí junto con los Rayados. Paso el primer fin y nada... se aproximaba el segundo fin de semana y me llama.

"Cómo estás, oye ahora si voy este sábado a Monterrey, nos hablamos para ver qué hacemos en la noche, por fín despues de tantos años de coqueteo vamos a cononocernos".

Esas palabras me dejaron impresionada, digo, yo sé que él en su calidad de hombre soltero codiciado (olvide mencionar, no es feo, es totalmente atractivo) es un picaron y no recuerdo en qué momento terminamos tratandonos como amantes cybernéticos.

Ya con una casi cita para el sábado en la noche, me entra la ansiedad. Qué haré con mi novio, cómo me le escapo. Yo la verdad no sentía ganas de pasar un aburrido sábado escuchando a mi hombre quejarse del trabajo. Digo, ni intimamos así que... no sé de qué me pierdo. Es mejor experimentar el nerviosismo de una cita con alguien a quien no conozco, la sensación es tan intensa como la liberación de endorfinas.

Llego la noche esperada.

9.00 Mi novio me pide que nos veamos. Le invento una super barra y le digo que si para las 10.15 no le he llamado que se lance para mi casa.

9.15 Espero que suene mi celular.

9.30 Sigo esperando.

9.35 Me veo en el espejo y pienso "Debería ponerme vestido".

9.45 Intento enviar un mesajito y zaz, el saldo de mi amigo se ha agotado.

9.50 Inhalo, exhalo y voy al Seven por tiempo aire.

9.55 Deseo ahorcar a la cajera porque se ha caido el sistema.

9.57 Ni modo, una tarjeta de 100 pesos.

9.59 "No hay, solo tengo de 200".


10.05 Descuelgo el teléfono con la esperanza de que alguien al momento de pagar en el cajero automático de Teléfonos haya marcado por equivocacion mi número y pagado mi adeudo.


10.06 No puedo hacer llamadas a celular.


10.07 Me doy de topes contra la pared por no haber comprado una tarjeta para teléfono público.


Aquí no puedo describir mi histeria minuto a minuto porque entre tanto pensamiento solo recuerdo que tocaron el timbre, abrí la puerta. Mi novio.


En pocas palabras Petro no me llamó. En este momento, han pasado algunos días de lo sucedido y apenas le puse saldo a mi cel. Voy a enviarle un mensajito, a ver qué pasó.



Nuestra necesidad de expresión y comprensión

Querida lectora, mis razones para crear este blog son 2: tener un espacio para compartir la histeria creada por la falta de inteligencia emocional de algunos individuos aparentemente de género masculino y expresarle a alguien mi sentir. Espero ustedes puedan comprender las peripecias por las que he tenido que pasar...

No sé si les ha pasado que andan "detrás de este hombre" durante varios meses, cuando por fin consiguen ser una pareja (aparentemente, ya verán porque) todo empieza a salir como en película surrealista francesa (para mí, porque yo creo que ellos ni cuenta se han de dar del estado de la relación). Ea pues les invito a que junto conmigo "aprendamos" y analicemos a esos seres que tanto queremos.


Nota: varias historias son producto de la combinación de mis experiencias y pláticas con amigas o cosas que me contaron.