Todos los hombres tienen una ex (y si no, cuidado!)
Normalmente una no espera oír de ella, ni conocerla, ni verla en fotos en el folder “Año nuevo 2005” del FB y muchos menos darse cuenta de que cada vez que dice: es que una amiga mía me dijo que esa camisa morada se me veía bien, esa amiga… es LA EX.
Lo que es peor aun es ir caminando bajo el sol tomados de la mano cuando dice:
Fíjate que el papá de una amiga trabaja en X aerolínea y ella puede tener 75% en boletos de avión. Entonces le dije pues vente para Francia y aquí te puedes quedar conmigo, te saldría muy bien solo tendrías que gastar en tus salidas y gastos personales. Pero al parecer no logré convencerla, prefiere ir a San Francisco de vacaciones.
En eso pasan por una tienda de souvenir y en la vitrina que ocupa casi toda la cuadra solo hay una camiseta que dice: vine a Paris y me gustó. Y tu príncipe encantado dice: mira esa es la camiseta que debería comprarle a mi ex porque no pudo venir.
UNA: QUËÉêèeeeeeeeeeee
Él: sí, mi ex es mi amiga. ¿Estás celosa?
El pensamiento de mujer: ¿celosa? De qué, de que le hayas propuesto A ELLA, o sea NO A MÍ que viviera contigo durante unas semanas en Francia, ¡ja!, ¿estás hablando en serio? No. Hasta quiero conocerla, siento que voy a quererla como hermana. Igual y hasta huuuuubieeeeeeeeramos ido de compras juntas, porque seguramente también ibas prestarle la visa, la mastercard, la diners club, la amex, la dorada, la plateada, la hiperultra y hasta la patito (no se le fuera a ofrecer) ¿verdad?
UNA: No, de que me digas en la cara que querías que viniera TU ex…
Así son, después de esto dan ganas de escribirle al exnovio loco, igual y él sí va a donde nos encontremos.
jueves, 28 de mayo de 2009
Sexo de reconciliación
Pues estaba a punto de quedarme sin pareja en Europa. Así es, él mequetrefe este me hizo una tontera por Facebook , yo, hice todo un drama por mns por celular.
Finalmente después de colgarle el teléfono y llamarlo imbécil unas doscientas cincuenta mil trescientas dos veces decidimos no cancelar nuestro viaje a un castillo. Que ya habíamos planeado desde hacía un mes.
Como todavía no hacíamos reservaciones decidí intentar con el couchsurfing. Claro los hombres piensan que viajar se limita a tomar el tren, avión, carro y dirigirse a otro lugar.
Resultado material: una habitación con un colchón matrimonial recargado en la pared, computadora (como que era la “lasa de cómputo”) con internet, las llaves de la casa, el código de acceso al edificio y tener que sacarle plática al dueño del departamento con apariencia feakosa.
Aun así el sexo de reconciliación fue el mejor de toda nuestra relación. También hay que admitir que factores como:
Pasar una hora tratando de leer el mapa de una ciudad que se cruza en 20 min a pie
Discutir: Estamos en este puente,
-no, estamos en este
- que estamos aquí
- no, estamos allá.
Pararse cada 5 segundos a tomar fotos
Abrir una botella de cidra, hacer todo un mugrero en la duela y tratar de dejar el espacio como si nada.
Darse cuenta de que se ahorraron 150E de hotel
Ayudaron mucho a la reconciliación.
Finalmente después de colgarle el teléfono y llamarlo imbécil unas doscientas cincuenta mil trescientas dos veces decidimos no cancelar nuestro viaje a un castillo. Que ya habíamos planeado desde hacía un mes.
Como todavía no hacíamos reservaciones decidí intentar con el couchsurfing. Claro los hombres piensan que viajar se limita a tomar el tren, avión, carro y dirigirse a otro lugar.
Resultado material: una habitación con un colchón matrimonial recargado en la pared, computadora (como que era la “lasa de cómputo”) con internet, las llaves de la casa, el código de acceso al edificio y tener que sacarle plática al dueño del departamento con apariencia feakosa.
Aun así el sexo de reconciliación fue el mejor de toda nuestra relación. También hay que admitir que factores como:
Pasar una hora tratando de leer el mapa de una ciudad que se cruza en 20 min a pie
Discutir: Estamos en este puente,
-no, estamos en este
- que estamos aquí
- no, estamos allá.
Pararse cada 5 segundos a tomar fotos
Abrir una botella de cidra, hacer todo un mugrero en la duela y tratar de dejar el espacio como si nada.
Darse cuenta de que se ahorraron 150E de hotel
Ayudaron mucho a la reconciliación.
lunes, 4 de mayo de 2009
El metro de Paris
Pues por las mañanas hay en la entrada al metro el Metro. La particularidad de este periodiquito es que tiene la sección “el correo del corazón de los metronautas”. Uno puede leer cosas como:
Hermoso moreno tenebroso de músculos marcados, levantas las pesas como si fueran plumas. Te observo discretamente todos los jueves en el club, pero tú no me ves porque estás concentrado en mantener tu cuerpo de ensueño. No sé si te parezca interesante pero me gustaría que saliéramos tomar algo algún día. Te llamas Xavier y has de tener unos 30 años. Yo soy güera de figura generosa con una mirada azul coral. Participo todos los días en tu clase de abdo, espero respondas mi llamado.
Mi pulguita, hace 15 días leí tu declaración en este periódico. Tu mensaje me ha tocado, ahora es mi turno decirte lo que siento, me gustarías que supieras que a pesar de nuestra relación tumultuosa, tú haces de mí un hombre feliz. Contigo tengo la impresión de regresar a la adolescencia y mi corazón está empeñado en verte. Cada vez que te veo mis ojos dice “te amor” pero creo que no te has dado cuenta.
Desafortunadamente no he encontrado a la persona que me en la línea 13 del metro el sábado 24 de abril. La señorita tenía una cara de tristeza y soledad. Ella desearía que un hombre de 30 a 40 años pudiera conquistarla y hacerla feliz. Esta señorita tiene 32 años y toma la línea 5 todos días, desde la estación Norte hasta Bobigny. A sus plumas señores.
Todas las mañanas sales a correr, yo me miro desde mi terraza. Pasas cerca de la plaza du Capitole a las 7:20. Yo también soy deportivo y soltero, me gustaría saber si te gustaría correr algún día conmigo.
Tienes un tatuaje de una serpiente en el hombro. Estás lleno de piercings, no eres gran cosa pero tu sonrisa me sedujo. Fue en un bar, El Duplex en Paris, el sábado por la noche. Yo estaba en el primer piso haciendo como que platicaba pero no hacía otra cosa que verte.
Está es una botella que lanzo al mar, mi última tentativa por encontrarte. Yo sé que necesitaría un milagro…Tú eres Mike, funcionario de la admón. de Paris, 29 años, de padres antillanos, vives en una casa en el VIII. Nos conocimos en Glazart el 3 de abril. Yo llevaba un vestidito negro, cabello medio largo, muy sesentas, estaba con 2 amigas. Me gustaría verte de nuevo.
Hermoso moreno tenebroso de músculos marcados, levantas las pesas como si fueran plumas. Te observo discretamente todos los jueves en el club, pero tú no me ves porque estás concentrado en mantener tu cuerpo de ensueño. No sé si te parezca interesante pero me gustaría que saliéramos tomar algo algún día. Te llamas Xavier y has de tener unos 30 años. Yo soy güera de figura generosa con una mirada azul coral. Participo todos los días en tu clase de abdo, espero respondas mi llamado.
Mi pulguita, hace 15 días leí tu declaración en este periódico. Tu mensaje me ha tocado, ahora es mi turno decirte lo que siento, me gustarías que supieras que a pesar de nuestra relación tumultuosa, tú haces de mí un hombre feliz. Contigo tengo la impresión de regresar a la adolescencia y mi corazón está empeñado en verte. Cada vez que te veo mis ojos dice “te amor” pero creo que no te has dado cuenta.
Desafortunadamente no he encontrado a la persona que me en la línea 13 del metro el sábado 24 de abril. La señorita tenía una cara de tristeza y soledad. Ella desearía que un hombre de 30 a 40 años pudiera conquistarla y hacerla feliz. Esta señorita tiene 32 años y toma la línea 5 todos días, desde la estación Norte hasta Bobigny. A sus plumas señores.
Todas las mañanas sales a correr, yo me miro desde mi terraza. Pasas cerca de la plaza du Capitole a las 7:20. Yo también soy deportivo y soltero, me gustaría saber si te gustaría correr algún día conmigo.
Tienes un tatuaje de una serpiente en el hombro. Estás lleno de piercings, no eres gran cosa pero tu sonrisa me sedujo. Fue en un bar, El Duplex en Paris, el sábado por la noche. Yo estaba en el primer piso haciendo como que platicaba pero no hacía otra cosa que verte.
Está es una botella que lanzo al mar, mi última tentativa por encontrarte. Yo sé que necesitaría un milagro…Tú eres Mike, funcionario de la admón. de Paris, 29 años, de padres antillanos, vives en una casa en el VIII. Nos conocimos en Glazart el 3 de abril. Yo llevaba un vestidito negro, cabello medio largo, muy sesentas, estaba con 2 amigas. Me gustaría verte de nuevo.
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