lunes, 9 de junio de 2008

Mi cyber platónico

Pues les cuento que hace varios años conocí a un chico muy interesante en el chat de yahoo (quién no). Nos mandabamos mails constantemente. Él estudiaba en Estados Unidos y yo aquí en Regiolandia. La verdad "no era mi tipo", pero definitivamente sí era una persona a quien valía la pena escribirle.

Este chico, Petro, era parte del equipo de natación y llego, si mi memoria no me falla, a estar en el lugar 20 a nivel estatal. Tiene doble nacionalidad, estudió en el Tec de Monterrey campus ..., ha viajado por el mundo, es caballeroso, tiene una voz super agradable, tiene su propio negocio, en pocas palabras es el novio que toda madre quiere. Pero simple y sencillamente no es mi tipo.

Retomando mi historia, nunca nos conocimos, en algún momento intercambiamos fotos y eso fue todo. Cuando el entró a la carrera dejamos de escribirnos seguido y rara vez nos topabamos en el messenger del yahoo. De hecho hubo años en que solo conversamos una o dos veces, pero nunca olvidamos nuestras conversaciones. Todo era como si hubiesemos sido amigos siempre. En los últimos 3 años no supe nada de él, un día intenté escribirle pero ya no utilizaba la cuenta de yahoo. PERO, gracias a facebook, lo encontré.

Le mandé un mensaje preguntando qué había sido de él y le deje mi celular. Claro que después de unos días me llamó. Conversamos unos 10 minutos y él quedo de venir a Monterrey, hasta hicimos una apuesta de futbol.... la cual perdí junto con los Rayados. Paso el primer fin y nada... se aproximaba el segundo fin de semana y me llama.

"Cómo estás, oye ahora si voy este sábado a Monterrey, nos hablamos para ver qué hacemos en la noche, por fín despues de tantos años de coqueteo vamos a cononocernos".

Esas palabras me dejaron impresionada, digo, yo sé que él en su calidad de hombre soltero codiciado (olvide mencionar, no es feo, es totalmente atractivo) es un picaron y no recuerdo en qué momento terminamos tratandonos como amantes cybernéticos.

Ya con una casi cita para el sábado en la noche, me entra la ansiedad. Qué haré con mi novio, cómo me le escapo. Yo la verdad no sentía ganas de pasar un aburrido sábado escuchando a mi hombre quejarse del trabajo. Digo, ni intimamos así que... no sé de qué me pierdo. Es mejor experimentar el nerviosismo de una cita con alguien a quien no conozco, la sensación es tan intensa como la liberación de endorfinas.

Llego la noche esperada.

9.00 Mi novio me pide que nos veamos. Le invento una super barra y le digo que si para las 10.15 no le he llamado que se lance para mi casa.

9.15 Espero que suene mi celular.

9.30 Sigo esperando.

9.35 Me veo en el espejo y pienso "Debería ponerme vestido".

9.45 Intento enviar un mesajito y zaz, el saldo de mi amigo se ha agotado.

9.50 Inhalo, exhalo y voy al Seven por tiempo aire.

9.55 Deseo ahorcar a la cajera porque se ha caido el sistema.

9.57 Ni modo, una tarjeta de 100 pesos.

9.59 "No hay, solo tengo de 200".


10.05 Descuelgo el teléfono con la esperanza de que alguien al momento de pagar en el cajero automático de Teléfonos haya marcado por equivocacion mi número y pagado mi adeudo.


10.06 No puedo hacer llamadas a celular.


10.07 Me doy de topes contra la pared por no haber comprado una tarjeta para teléfono público.


Aquí no puedo describir mi histeria minuto a minuto porque entre tanto pensamiento solo recuerdo que tocaron el timbre, abrí la puerta. Mi novio.


En pocas palabras Petro no me llamó. En este momento, han pasado algunos días de lo sucedido y apenas le puse saldo a mi cel. Voy a enviarle un mensajito, a ver qué pasó.



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